lunes, 26 de enero de 2009

Peter Cushing & Christopher Lee: una pareja terrorifica

La formula perfecta para el buen rendimiento económico de una película siempre fue el contar con un buen plantel de protagonistas. En la década dorada del cine, mucho antes de que los efectos especiales predominaran sobre un buen guión, en los carteles sobresalían los nombres de figuras rutilantes, estrellas del firmamento fílmico con luz propia…el reclamo perfecto para una buena película, para que vamos ha engañarnos. Siempre a sido a sí, lo ideal siempre fue él poder unir a dos o más actores reconocidos en la misma cinta. Cuando la cosa funciona, cuando la maquina genera dinero, se explota el plantel asta la saciedad. Desde principios de los años treinta las grandes productoras ya practicarían esta técnica con resultados mas que satisfactorios. Dentro del genero que nos ocupa del cine fantástico y de terror, la primera gran unión de dos monstruos en un mismo cartel fue la de Boris Karloff y Bela Lugosi, una sociedad, según se cuenta, algo turbulenta debida sobre todo a las indiferencias sobre quien iba delante en los créditos. La combinación fue explosiva y llegaron a protagonizar juntos asta siete películas.


Tuvieron que pasar dos décadas para que de nuevo pudiésemos disfrutar de dos grandes actores frente a frente en una producción terrorífica. Fue gracias a la picardía de una de las grandes fabricas de recrear monstruos, la casa de los horrores Inglesa Hammer, y nos referimos, como no, a los dos mitos más grandes que han poblado las pantallas del genero fantástico y de terror. Peter Cushing y Christopher Lee.


Peter Cushing (Peter Wilton Cushing 1913-1994) fue la viva imagen del mismísimo profesor Val Helsing y del visionario Dr. Víctor Frankenstein, dos franquicias que la Hammer supo exprimir durante casi dos décadas, enfrentado a su enemigo más sanguinario, el inmortal Conde Drácula magistralmente interpretado por Christopher Lee (Christopher Frank Carandini Lee, 1922) Ambos se convertirían desde entonces en inconfundibles iconos del cine fantástico y de terror, una etiqueta que en ocasiones pesaría a al mismo Lee el cual llego a repudiar del personaje que le dio fama mundial. La primera ocasión en la cual coincidirían ambos monstruos seria en “Hamlet” la famosa versión dirigida y protagonizada por Laurence Olivier en 1948, aunque no coinciden en ningún plano y sus papeles son muy cortos. Cushing y Lee seguirían probando suerte por separado abriéndose camino entre el “star-sisten” de la época mientras el primero logra ser reconocido como un gran actor de carácter gracias a sus trabajos para la TV, ganando el premio de la asociación de directores y productores Británicos al mejor actor de televisión por su trabajo como Washington Smith en la serie “1984”(1956-Rudolph Cartier) viajando a Hollywood y consiguiendo pequeños papeles a las ordenes de grandes directores como John Huston en “Mouling Rouge”(1953) en la cual coincidiría por segunda vez con Lee sin compartir plano o Edward Dimytryk en “Vivir un gran amor” (“End of the affair” 1954). Ha Christopher Lee tampoco le iba nada mal, debido a su altura y porte le encomendarían casi siempre papeles de villano lo cual marcaría la carrera del futuro Conde Drácula. A igual que su compañero de fatigas, Lee se embarco a hacer las Americas con resultados mas que aceptables trabajando a las ordenes de Raoul Walsh en “El hidalgo de los mares”(“Captain Horatio Hornblower”-1951) con Robert Siodmak en “El temible burlón”(“The crimson pirate”-1952) o Terence Young en “La princesa de Eboli” (“That lady”-1955).
De regreso a Inglaterra serian contratados por la recién creada Hammer Films. Una pequeña productora independiente que adquirió los derechos de los clásicos monstruos de la Universal que por aquel entonces estaban de capa caída. Sus fundadores, Enrique Carreras y William Hinds, consiguieron hacerse un hueco en el campo de la producción realizando pequeñas películas de ciencia-ficción como “El experimento del Dr. Quatermass”(“The Quatermass Experiment”-1955, Val Guest) y “X,the unknown”(1956-Leslie Norman) decidiendo apostar fuerte por un genero de terror gótico y por primera vez mostrando aquellas historias en sobrecogedores colores. Peter cushing y Christopher Lee contribuyeron enormemente en su confección con las magistrales interpretaciones que realizaron para la Hammer, ocho en concreto. El primer gran éxito se desato con “La maldición de Frankenstein” (“The curse of Frankenstein”-1958, Terence Fisher) donde Cushing encarno al visionario doctor Víctor Frankenstein y un irreconocible Lee, bajo un monstruoso maquillaje creado por Phil Leakey, interpreto al monstruo. La película arranca una larga serie dedicada al personaje creado por Mary Shelley, siendo esta primera la única en la que coincidirían ambos apropiándose Cushing del rol principal, el cada vez más malévolo y sanguinario Víctor Frankenstein. Ocurriría justamente lo mismo con “Drácula” (“Horror of Dracula”-1958, Terence Fisher), la nueva franquicia de la Hammer donde exploto el personaje de Bram Stoker asta la saciedad, con resultados en ocasiones mas que nefastos. En esta primera versión Christopher Lee se adueñaría del rol del conde Drácula, personaje que le repercutiría fama internacional y por el cual se le reconocería mundialmente. Por su parte Cushing inmortalizaría al sagaz caza vampiros Dr. Van Helsing, dando caza al conde Vampiro interpretado por Lee en dos de las ultimas aportaciones de la Hammer sobre el personaje, en “Drácula 73” (“Drácula A.D. 1972”-1972, Alan Gibson) y en la desastrosa “Los ritos satánicos de Drácula” (“The satanic rites of Drácula”-1973, Alan Gibson).

La casa de los horrores Inglesa volvería a realizar un ultimo intento de juntar a ambas estrellas en una nueva cinta sobre Drácula pero Christopher Lee se negaría rotundamente a interpretarlo, cansado de enfundarse los colmillos una vez más. Por su parte Cushing acepto a ponerse bajo la piel de Van Helsing en una de las más fantásticas aventuras de la saga “Kung fu contra los 7 vampiros de oro” (The legend of the seven golden vampires”-1974, Roy Ward Baker) recayendo el papel del conde en John Forbes-Robertson gracias a su parecido con Lee.




Las dos franquicias aportaron unos grandes ingresos para la productora inglesa, sabían perfectamente que la pareja Cushing – Lee era uno de los mejores reclamos. Comenzó el principio de una relación profesional que perduraría durante años, sus papeles para la Hammer serian los mas reconocidos. Juntos volverían en “El perro de Baskerville” (“The hound of the Baskervilles”-1959, Terence Fisher) en la cual Peter Cushing encarnaría al locuaz detective Sherlok Holmes por primera vez y Lee seria él ultimo de los Barkerville por el cual corre una oscura maldición. Cambiando de registros y dirigidos de nuevo por Terence Fisher en el mismo año, Christopher Lee se enfundaría en putrefactas vendas para encarnar a Kharis, la momia a la que tendrá que parar los pies el espeleólogo John Banning interpretado por Cushing en “La momia”(“The mummy”). Siguiendo con mas maldiciones, se las vieron con una mitológica Gorgona en “The Gorgon”(1964-Terence Fisher) siendo su ultimo trabajo juntos para la Hammer en “La diosa de fuego” (“She”-1965-Robert Day) aventuras en mundos perdidos al servicio del glamour de la chica Hammer Ursula Andress, remake Hammeriano del clásico de la R.K.O producido por Merian C.Cooper en 1935 con mismo titulo dirigido por Irving Pichel y Lansing C.Holden. En esta nueva versión Peter Cushing seria un de los aventureros y Lee el sangriento sacerdote Billali, el servidor más fiel de Ayesha (Ursula Andress), la diosa de fuego del titulo.


El creciente éxito de estas producciones a mediados de los años sesenta en Inglaterra, propiciono el nacimiento de otra productora que siempre estuvo a la sombra de la todopoderosa Hammer. Nos referimos a la Amicus de los productores Max J.Rosenberg y Milton Subotsky, pequeño estudio del cual salieron algunas de las joyas más queridas del fantástico británico de finales de los sesenta y que se especializaría en películas de relatos cortos adaptando comics de la E.C. Prácticamente lo que hizo la Amicus fue reciclar a técnicos, directores, guionista y actores de su competidora para explotar nuevas pesadillas y terrores. Claro esta las estrellas de la casa aceptaron gustosamente el suculento cheque que la nueva casa de los horrores le propuso y dio comienzo a su fructuosa colaboración. “Doctor terror”(“Dr. terror’s house of horror’s”-1964, Freddie Francis) fue la primera de ellas. Un magnifico Peter Cushing como maestro de ceremonias, hilo conductor a modo de misterioso adivino que lee las cartas a cinco desdichados entre los que se encuentra un Christopher lee amenazado por una mano amputada. La experiencia fue mas que satisfactoria, debido en gran parte a su distribución en los USA por parte de la American International Pictures, repitiendo la experiencia al año siguiente con “La maldición de la calavera”(“The skull”-1965) de nuevo bajo la dirección de Francis en la cual Cushing interpreta a un coleccionista de objetos extraños que comienza a cometer asesinatos incitado por su ultima adquisición, la calavera del marques de Sade, por la cual tambien suspira otro coleccionista, Christopher Lee. La cinta se inspiro en un relato de Robert Bloch, celebre autor de “Psicosis”. “La carrera de la muerte” (“Scream and scream again”-1969, Gordon Hessler) fue una de las grandes decepciones de la productora. Un torpe relato sobre un “mad-doctor” en busca de una raza de súper hombres que mezcla ciencia-ficción y horror. Con un plantel estelar de grandes figuras del fantástico como Cushing, Lee y un Vicent Price en el papel del científico loco en su primera interpretación para la Amicus, lejos de las maravillosas “Mad house” (1973-Jim Clark), donde coincidiría de nuevo con Peter Cushing o “Matar o no matar, este es el problema”(“Theatre of blood”-1972, Douglas Hickox). La cinta cojea en su guión, lento y torpe pero lo peor fue el desaprovechamiento de un plantel de actores como los citados, no coincidiendo en ninguna escena, dejando la sensación de insípido cameo. Mas Suerte corrió “La mansión de los crímenes”(“The house that drippet the blood”-1970, Peter Duffell) de nuevo con guión de Robert Bloch, dentro de la línea marcada por la Amicus de producir películas con relatos cortos al más puro estilo E.C comics que , por otro lado, tan buenos resultados les repercutiría con “Torture garden”(1967-Freddie Francis), “Condenados de ultratumba” (“Tales from the crypt”-1972, Freddie Francis), “Refugio macabro”(“Asylum”-1972, Roy Ward Baker) ,“From beyond the grave”(1973-Kevin Connor) y “Baúl of horror”(1973-Roy Ward Baker). La ultima interpretación que realizarían juntos para la Amicus seria en “El monstruo” (“I monster”-1971, Stephen Weeks), variante de la novela de Robert L. Stevenson “El extraño caso del Dr.Jekill y Mister Hyde” publicada en 1.886. En esta ocasión Christopher lee encarnaría al malévolo monstruo del titulo en una simpática cinta que rebosa influencia Hammer por sus cuatro costados.

Poco antes de finalizar la década de los sesenta, las dos estrellas volverían a trabajar de nuevo con el director que mejor los supo conducir, Terence Fifher, en una pobre pero deliciosa producción Inglesa producida por Tom Blakeley al más puro estilo del cine de ciencia-ficción USA de los cincuenta, “Night of the big heat” (1967) tambien conocida por su titulo Estadounidense “Island of the Burning damned”. El relato nos descubría como unas extrañas criaturas invaden una pequeña isla las cuales irradian un insoportable calor y devoran energía de forma incontrolable dejando a su paso un rastro de muertos calcinados y radioactividad. Claro esta Cushing y lee les aran frente junto aun puñado de desdichados.

El reconocimiento internacional de ambos actores dentro del genero les llagaría a incluso a ser reclamados para un fugaz cameo interpretando los papeles que más fama les dieron, Peter Cushing como Victor Frankenstein y Christopher Lee en el papel de conde Drácula, en la comedia dirigida por Jerry Lewis en 1970 “One more time” sosa comedia en la que la aparicion de la pareja terrorífica queda como simple anécdota.

A finales de los setenta Christopher Lee fundaría su propia productora, la Charlemagne Productions Limited en 1972. Su única película seria “Noche infernal” (“Nothing but the night”-Peter Sasdy), además de afrontar la faceta de productor y actor relego el papel protagonista a su amigo Peter Cushing en una urdida historia de un orfanato donde los niños no son tan parecidos como parecen por culpa de unos extraños experimentos. Tras la poco sustantiva experiencia de producir, Lee retomaría de nuevo su porte de villano, junto a su eterno colega Peter Cushing, en un interesante intento por parte de otra pequeña productora Inglesa de recoger las riendas perdidas por una agonizante Hammer, la Tigon. A igual que hizo años antes la Amicus, la Tigon reciclaría a técnicos, directores y actores para sus producciones terroríficas. Para “The creeping flesh” (1972- Freddie Francis) contó con las dos estrellas en una cinta infravalorada digna de una pronta reindivificacion donde Cushing encarna a un científico que descubre un misterioso y descomunal esqueleto en Nueva Guinea el cual al trasportarlo para Londres despertara los más bajos instintos de su colega de rectorado, Lee. Pero lo peor ocurre cuando el esqueleto cobra vida al final de la cinta desatando el horror y sembrando el caos.

Casi con la misma temática nos encontramos tambien con uno de los clásicos de nuestro cine fantástico Español “Pánico en el transiberiano” dirigida el mismo año por el artesano Eugenio Martín, tambien conocida por su titulo internacional “Horror Express”. La cinta guarda una entrañable anécdota que recuerda con cariño su director. Unos meses antes de comenzar el rodaje fallecería la esposa de Peter Cushing y este se sumió en una profunda depresión que le apartaba de los escenarios. Como ambos actores tenían un contrato firmado con Bernard Gordon, el productor del film, para realizar tres películas y Peter era todo un caballero, se presento en el plato el primer día de rodaje para declinarse de su participación en la película debido a su falta de interés personal por seguir trabajando. Chritopher Lee, que se encontraba como su compañero el mismo día de comienzo del rodaje dispuesto a rodar, fue quien convenció a Cushing para que trabajase en la cinta. El resultado fue una de sus mejores trabajos y, posiblemente, la mejor cinta de genero Español de la década de los 70. Para la posteridad quedara la imagen de la criatura extraterrestre, descubierta por Lee, apoderándose de sus victimas telepáticamente, el ataque final de estas revividas a modo de imparables zombis o ese engreído cosaco Ruso llamado Kazan interpretado magistralmente por Telly Savalas. El modo de atacar de la criatura recuerda en gran modo a la forma empleada por el ser que vimos en la obra maestra de John Carpenter, “La cosa”(“The thing”-1982). Como detalle simpático, en un momento de la accion, cuando el inspector de policia Mirov encarnado por Julio Peña duda de la verdadera identidad de la pareja de científicos, estos sarcásticamente les responden… “imposible!!…somos Ingleses.”

“Alfombras mágicas”(“Arabian adventure”-1979, Kevin Connor) retomaría muy tarde la temática del cine de aventuras basadas en las mil y una noches a modo de variante de la clásica leyenda de “El ladrón de Bagdad”. En esta ocasión Christopher lee se enfundaría las babuchas y el turbante del malvado hechicero Alquazar, el cual ansia el poder absoluto que le proporcionara la ansiada rosa de Elil que, por otro lado, solo puede ser hallada por una persona justa y honrada. El protagonismo de Lee como villano de la función eclipsa la participación de Peter Cushing a la de estrella invitada como preso en una mazmorra.

No obstante en 1982 se anuncio a la prensa especializada la participación del mayor elenco de estrellas del celuloide terrorífico juntos en una misma película. La cinta se titulo “House of the long shadows”(1983-Pete Walker) y reunió por primera vez a Peter Cushing, Christopher Lee, Vicent Price y John Carradine en una historia de misterios y asesinatos en la que un escritor se encierra en una tétrica mansión para inspirarse y terminar su ultima novela. Su director desaprovecha la ocasión del magnifico plantel de leyendas creando una torpe y lentísima cinta de la que, justamente, se salvan sus magníficos actores los cuales recibieron el premio a la mejor interpretación en la edición del festival de cinema fantastic de Sitges de ese mismo año.

Esta seria la ultima ocasión en la que pudimos disfrutar de la presencia de Peter Cushing y Christopher Lee en la gran pantalla.En los últimos años de su vida Cushing se retiraría a su residencia en Canterbury (Londres), donde fallecería el 11 de Agosto de 1994, dedicándose a sus otras pasiones: la pintura de paisajes, la ornitología y coleccionar soldaditos de juguete. Tres meses antes de dejar este mundo tubo la ocasión de reunirse por ultima vez con su gran amigo Lee para recordar viejos tiempos y anécdotas como narrador del documental dirigido por Ted Newson “Flesh and blood, the Hammer heritage of horror”. Hoy en día Christopher Lee vive una segunda edad de oro, siendo descubierto por las nuevas generaciones en grandes superproducciones como la trilogía de “El señor de los anillos, la comunidad del anillo”(“The lord of the rings, the fellowship of the ring”-2001, Peter Jackson) o en la nueva trilogía de lucas sobre su saga galáctica “Star wars” en “Star wars episodio 2, el ataque de los clones”(“Star wars. Episode 2: attack of the clones”-2002, George Lucas).

Sin duda alguna la pareja más terrorífica del celuloide fantástico nos dejo un legado que difícilmente podrá ser igualado. Hoy nos quedan sus películas para disfrutarlas y poder rememorar una época en la que podías ir al cine y pasar pavor con estas dos grandes estrellas.

2 comentarios:

cerebrin dijo...

Buen artículo y muy emotivo. ;)

Anónimo dijo...

Muy bueno!!! La película Horror Express es increíble... obra maestra, un ambiente perfecto.