lunes, 5 de enero de 2009

archivos Monster World: Entrevista a Jack Taylor

Sigo desempolvando material del archivo del Fanzine. Hoy reproducimos la entrevista que realicemos al gran Jack Taylor en su domicilio de Madrid y aparecio publicada en el nº1 de la segunda época. Todo un lujo para estrenar nueva cara. Espero que la disfrutéis!!


MonsterWorld: Bueno, empezaremos por el principio, ¿Cómo surgió su pasión por la interpretación y como fueron sus primeros pasos en el medio?



Jack Taylor: Pues yo comencé con seis años, mi primer papel fue de papa Noel, y desde el momento en el que pisé las tablas, supe que eso era para mi. Al año siguiente, y con mi abuela, que organizaba representaciones para las escuelas, ya empecé a hacer cosas como Macbeth. Y desde entonces ya siempre he trabajado como actor.



MW: Tengo aquí anotado que en el año 1959 apareció en el show de Jack Beny, junto con Mariliyn Monroe como estrella invitada.

JT: Si, fue justo antes de marcharme de los Estados Unidos.



MW: Como fue ese paso de actor amateur, siendo un niño, a algo mas profesional.



T: Bueno, yo hice mucho teatro. En Oregon, que es de donde soy, hacían un festival dedicado a Shakespeare muy importante y conocido. Allí me vio una compañía de Portland, parece ser que necesitaban un “pequeño monstruo”. (risas)



MW: ¿Cómo surge la posibilidad de ir a trabajar a México?



JT: Muy fácil, hablaba algo de español. Yo tenia un tío arqueólogo, y pasaba algunas vacaciones con el en Yucatán y sitios así, donde aprendí un poco de español. Así, por ese echo surgió la posibilidad de hacer una película en México. Siempre me he sentido un expatriado (risas), así que me gusto México y me quede. Así de sencillo.



MW: Como fue esa etapa mexicana.



JT: Oh, maravillosa. Al terminar el rodaje de la película, me ofrecieron hacer dos series de televisión, una fue “Sheena reina de la selva” y la otra “Las aventuras del capitán Green”



MW: ¿Pero debutó en “Nostradamus y el destructor de monstruos”, no?



JT: Si, pero esa fue después. Al principio, la primera cosa que hice fue con Carlos , Un actor argentino casado con Lili Palmer. Era una especie de western sobre Joaquín Morieta, el poeta bandido de Chile. Después hice las cosas que te comente antes para televisión. Interprete a Maximiliano de Asburgo, rodé una película escrita por Julio Alejandro, el guionista de Buñuel, que se llama, bueno, se llamaba, por desgracia ya no existe ninguna copia, se quemaron todas, “La torre de marfil”. Que estaba basada en “El inocente” de Danicio, pero en mexicano. Una película preciosa. Después hice “Anastasia” y “El proceso de Jesús” para el teatro. Fue allí donde me vio Enrique Curiel, que me contrato para sus películas.



MW: Películas en las que aparecía en créditos como Greg Martin?



JT: Si, por aquel entonces todavía no me llamaba Jack Taylor. Este nombre vino por un productor francés, que cuando vine a España me puso bajo contrato el cambio de nombre.



MW: Eso era muy común entonces, ¿no?.



JT: Si, porque mi verdadero nombre, que no te voy a decir, no era muy adecuado. Te diré que celebro mi santo el día de San Jorge.



MW: ¿Cómo eran esos rodajes en México?



JT: Oh, muy bien, en grandes estudios como en Hollywood. Por eso cuando yo llegue aquí (España) en el 63, para hacer mi primera película, me sorprendió ver que se rodaba sin sonido, como si fuese cine mudo, el director gritando en medio de la escena.



MW: ¿Se doblaban todas las películas?



JT: Si, pero con Klimonsky no utilizábamos ni sonido de referencia para los diálogos. Supongo que no les gustaba mi acento, querían un castellano mas fuerte. Recuerdo que incluso se doblaban las películas mexicanas y argentinas.






MW: ¿Pero también doblaban a actores españoles como Luis Ciges, no?



JT: Si, era una moda italiana. De hecho Sofía Loren no habló con su voz hasta mucho tiempo después de empezar su carrera.



MW: Ha comentado que hizo teatro en México, ¿que me dice de la obra “La pelirroja”?



T: Si, realmente fue la obra por la que vine a España, en ella compartía camerino con Placido Domingo, pero el siempre niega que hizo esta obra. Es curioso, en el estro de “Carmen”, que se celebró hace poco, con los reyes y todo, me acerque y le dije “quizás no te acuerdes, pero soy el gringo con el que compartiste camerino en “La pelirroja”......” se puso blanco y se dio la vuelta. Supongo que el hecho de hacer de tenor cómico no le gusto mucho. Pero realmente no se que le puede pasar, debo decir que yo admiro mucho a placido, es un gran artista.



MW: ¿Pero funcionó mal la obra, para usted fue mala?



T: No, todo lo contrario. Estuvo en cartel en México durante un año, después salimos de gira. Como los productores eran españoles vinimos a Madrid, al teatro de la Zarzuela, con un contrato de tres meses, y lo que fue un gran éxito allá, fue un gran fracaso aquí. Por aquella época, el año 61, el publico español tenia un concepto del musical cercano al de rubias con grandes senos bajando escaleras, y esto empezaba con un asesinato....... (risas). Pero gracias a esta obra ya me quede en España. Yo tenia pensado volver a México, pero me salió un contrato para trabajar en Francia y en Talía, que era uno de los sitios en los que yo avía soñado rodar desde que vivía en Estados Unidos, ya que soy un enamorado del cine Italiano. Así que nada, me instale aquí, aunque al principio me costo mucho trabajar, por culpa del dichoso sindicato vertical.



MW: Encontraste México muy distinto de España, no olvidemos que en aquella época este país vivía una situación política muy particular.



JT: Si, de hecho México estaba mucho mas adelantado que España, allí llegaba cine de todo el mundo; europeo, asiático. Y sin censurar. Recuerdo que en México avía un ambiente estupendo, conocí a Dolores del Rio a Cobarribias el pintor, a Diego Ribera, Carlos Chavez el compositor, era una época maravillosa. Y llego aquí, bajo por la gran vía y me sentía como en Albania, notabas una mentalidad muy fría. Pero lo digo con todos mis respetos, México es el pías de mis amores, pero España es mi patria.



MW: En 1967 ocurrió algo clave para su carrera, conoció a Jesús franco, ¿Como fue?



JT: Bueno, yo estaba rodando con Klimonsnky “Fuera de la ley” y Jesús estaba rodando “El llanero” dos Western con el mismo coproductor francés, así que un día quedamos las dos troupes a cenar. Esa fue la primera vez que le vi, cuatro meses después me llamo para preguntarme si quería ir a Lisboa a hacer una película, y le dije que si.



W: En una revista especializada se llegó a decir que eras un asiduo al cine de Jesús.



JT: Si, esto es algo muy curioso, ya que en un periodo de diez años trabaje con él en 8 películas. Ahora que he estado rodando con Corey Feldman “The birthtday”, al verme me dijo muy ilusionado “o dios mio, has trabajado con Jesús franco”, si, le dije, “Quieres conocerle”. Así que se bajó a Málaga a visitarle, cosa que le hacía mucha ilusión, como el hecho de trabajar conmigo. Por lo que decíamos, el haberme convertido en una especie de actor fetiche de la filmografía de Jesús.






MW: Pero es un poco paradójico que se te relacione tanto con él, ya que estamos hablando de ocho películas en una carrera de más de doscientos títulos.



JT: Si, es verdad, pero no me molesta en absoluto, al contrario me gusta. A mi siempre me relacionan con dos cosas, con Jesús y con el Western, en el que solo participe en tres ocasiones, además es que lo odio, no me gusta nada.



MW: ¿Coincidiste con Lee, en el rodaje de Drácula?



JT: Si, y también con Herbert Lom.



MW: ¿Cómo fue aquel rodaje?



JT: Normal, me lo pase muy bien rodando con la maravillosa Soledad Miranda.



MW: Por lo que nos han comentado, rodar con Jesús no era lo que se puede decir normal.



JT: Bueno, yo es que tenía mucha complicidad con él. Además Jesús siempre piensa en el montaje cuando rueda, no desperdicia película. Todo lo contrario que Ridley Scott, recuerdo que para una escena de cinco minutos rodó veintiséis rollos de película, y terminó convertida en una escena de solo tres minutos.



MW: ¿Y que tal trataba Jesús a los actores?



JT: Tanto el como los demás directores españoles se preocupaban solo por la cámara, eso es una cosa que ha ido cambiando con el tiempo. Pero el nivel de interpretación de aquellos tiempos era “ponte ahí, ponte allá............” nada mas.



MW: Esto de encerrarse dos meses en una casa a ensayar, ni se hacía, ¿no?



JT: Eso es una cosa absurda, tanto ensayo hace que se pierda toda la frescura. Ensayar esta bien, pero no tanto como en teatro, el cine y el teatro son falsedades distintas. Rodando con Roman Polansky “La novena puerta” muchos de los planos que hacia con Johnny Depp no estaban ni ensayados, pero es que él es un gran actor y una gran persona.




MW: ¿Prefieres el cine o el teatro?



JT: Para mi como actor, el teatro es mas sencillo que el cine, porque en el teatro empiezas por el principio y terminas por el final. Sin embargo en cine, haces el final, después lo del medio........, lo mas importante es tener concentración, cada actor tiene su método.



MW: Volviendo a la época dorada del terror español. ¿Rodaste con Osorio y Klimonky, dos de los directores mas representativos de aquella etapa?



JT: Si, sin embargo la primera película que hice en España fue con Roció Jurado y Manolo Escobar en “Los Guerrilleros, una bonita película que rodamos en Jerez de la frontera. Fíjate lo que hablábamos de lo que ha cambiado España, que por mi acento creyeron que era catalán, éramos pocos gringos por aquí entonces. Después hice con Leon, “Fuera de la ley”, “La orgía de los vampiros” y “El doctor Jekyll y el hombre lobo”.



MW: ¿Y con Osorio?, se dice que su relación no fue muy buena.



JT: Comencé muy bien con él. Pero después el se enfadó conmigo. Terminamos muy mal en una película, no fue culpa mía, me dijo que le sobraban actores mirándome a mi, me sentó mal, pero aun así acepté un pequeño papel en “La serpiente de mar”, película que ni he visto pero en la que conocí a Ray Milland, una gran persona que hablaba muy bien español. Yo le pregunte; “¿Y como es que hablas también castellano?”, y la historia resultó increíble. Ray con 17 años era marinero y se hizo un tatuaje que se infecto, y en una escala en Almería, donde le querrían cortar el brazo, un medico de un pueblecito le recogido para curarle y estuvo viviendo con el durante unos meses, y por eso hablaba tan bien español.




MW: También trabajaste con Simón Piquer en “Viaje al centro de la tierra”, ¿cómo fue ese rodaje con tantos efectos especiales?



JT: Muy bien, a esta película le tengo mucho cariño, los efectos los hacían Prosper y Emilio Ruiz, que son dos genios, eran capaces de hacer mucho con muy poco. Después hice otra película con el, “Mil gritos tiene la noche”, que tuvo mucho éxito, pero que tampoco he visto.



MW: Si, en esa eras un poco sádico descuartizando a la gente.



JT: Si y fue muy divertido hacerlo. (risas)



MW: Siempre hacías de malo, ¿quizás por ser norteamericano?



JT: No por ser norteamericano, sino por ser extranjero. En todas las cinematografías el extranjero siempre es el malo.




MW: En el mismo año de “Mil gritos tienen la noche” rodaste con Swarchzenegger en la fabulosa “Conan”?



JT: Si, estupenda película. Mira en esa película el director no me dirigió, me dijo donde me tenía que poner, la acción que tenía que hacer, y allí me vi yo, en medio de camellos, mercaderes y con ese monstruo (Swarchzenegger) viniendo hacia mi, y salió bien. Al terminar la escena, Arnold se me acerco fumando un puro y me dijo “muy bien, John (Millius) esta muy contento contigo”, “bien” le contesté. Pero él nunca me dijo nada.



MW: Háblanos un poquito de la película que acabas de rodar, “The birthday”.



JT: Es la primera película de Eugenio Miras producida por Infinity una productora de Barcelona. Y te puedo decir que ha sido el rodaje mas feliz de mi vida. Había un ambiente estupendo.



MW: ¿Como llevas que te homenajeen, como hicieron los amigos de El banquete de los mendigos en el festival de Cáceres?


JT: Me honra mucho, como el hecho de que vengáis a hablar conmigo. Yo no me siento un mito ni nada parecido, solamente soy un actor que cumplo. Sois los demás los que debéis decirlo. Recuerdo que Luis Ciges, en un homenaje que le dieron, al recoger la placa dijo “Oh, oh, esto me huele a cementerio”. Y es cierto, los actores no nos retiramos, caemos muertos en el escenario o delante de las cámaras.



MW: ¿Qué proyectos tienes?



JT: Ahora tengo una película con unos productores alemanes, llamada “Asudem” que es medusa al revés. Que escribe el director Daryl Shokoff, un Irán que vive en Berlín. En ella hago de diablo, ya os contare, pero de momento prefiero no contar mas.



MW: En tu carrera, ¿te hubiese gustado hacer de Conde Drácula?. Te lo digo por que cuando leí el libro, asocié mucho al conde con tu imagen.



JT: Pues es curioso que lo digas, porque cuando hice Drácula con Jesús había gente que me decía que yo tenia que haber hecho el papel. No se si era un cumplido o se estaban burlando. (Risas) Pero a mi me gusta mas Nosferatu.



MW: ¿Con que película de tu carrera te quedas?



JT: No sé, muchas de ellas no las he podido ver, ya que ni siquiera se estrenaban aquí. Hace unos años pude ver en el homenaje que le hicieron a Jesús en la filmoteca, “Necronomicon”, casi 30 años después de hacerla. Y me pareció maravillosa.



MW: Para terminar, ¿con que te quedas de toda tu carrera?


JT: Yo pienso que ser actor ha sido un regalo que me ha dado la vida, y siempre he puesto toda mi ilusión en todos los trabajos que he hecho, lo pase bien y mal, y hay esta.



MW: Gracias por todo, ha sido un autentico placer.



2 comentarios:

Jesús Bernal dijo...

¡Que gran Drácula hubiese sido este hombre!.Cada vez que lo veo me acuerdo del antológico final de El buque maldito con Maria Perschy.
¡Grande Jack Taylor!

Hermanos Encinas dijo...

Feliz Año Monsterdavid!

Espero seguir leyendo las estupendas entradas que haces en tu blog y que nos sigas visitando. Un abrazo