viernes, 17 de abril de 2009

AMICUS, Tras los pasos de la Hammer

Continuamos recuperando articulos de nuestra edicion en papel. Hoy recordamos a la “otra” casa de los horrores Inglesa, La Amicus. El articulo lo firmo Franc Hernandez y se publico en nuestro numero 6. Espero sea de vuestro agrado.





Siempre que se habla de Terror Britanico, pensamos inmediatamente en la Hammer, algo logico, ya que esta productora ha sido la mas importante creadpra de terror gotico que ha existido nunca. Pero no fue la unica, Tony Tenser creo la Tygon, especializada en serie B, y dos locos americanos crearon la Amicus. En un principio movidos por continuar los exitos de una moribunda Hammer, pero con el tiempo supieron conseguir un estilo propio que ha calado hondo en el corazon de los aficionados. Este es un repaso por la historia de la “otra”. Un repaso por la historia de la Amicus


Los inicios

Los padres de la Amicus, Milton Subotsky y Max J. Rosemberg, ya eran viejos perros en esto del cine antes de crear la productora Britanica. Milton, nacido en Nueva York el 27 de Septiembre de 1921, se dedico desde muy joven al mundo del cine, empezo siendo chico de los recados, lo que le valio para aprender todas las ramas de la industria. Comenzo a escribir guiones para ganarse la vida incluso llego a actuar en algun pequeño papel televisivo. Sus padres no veían con muy buenos ojos que su hijo se dedicase al mundo de las farándulas, y le obligaron a estudiar Química en la escuela nocturna. Milton insistió, y en 1954 conoció a Max J. Rosemberg; que ya era un reputado productor y distribuidor, y escribió para él la serie de televisión Junior Science. Max J. Rosemberg, era también de Nueva York. Nació el 13 de Septiembre de 1914, licenciado en derecho, se dedico desde el principio a la distribución, sobre todo de películas extrajeras. Su vida dio un cambio radical cuando conoció a su socio Milton Subotsky. Se dice que desde el principio de su sociedad hasta el final, nunca firmaron un contrato, todo se cerro con un choque de manos. Yo no sé hasta que punto esto es verdad o hasta que punto pertenece a la leyenda, lo que es cierto es que si realmente fue así, eran dos excelentes personas y dos productores muy extraños, ya que la industria se mueve mas por el buitreo que por las buenas acciones. Las primeras películas que produjeron juntos, no fueron ni mucho menos de terror, aunque si eran películas de género, mas concretamente musicales, películas de Rock & Roll . Gracias a la amistad de Max, con el discjockey Alan Freed, consiguieron para sus películas Rock,Rock,Rock (1956) y Discjockey jamboree (1957) a estrellas como; Chuck Berry, Fats Domino o Jerry Lee Lewis. Pero esta aventura musical iba pronto a tomar un rumbo inesperado, e iba a encauzar la trayectoria de estos dos amigos hacia las inquietantes aguas del fantaterrror donde marcarían una época.




The Frankenstein incident

En 1956 Milton que ya había escrito los guiones de la serie Junior Science y de la película Rock,Rock,Rock (1956), decidió escribir un guión de terror, género que le gustaba, y se embarco en una nueva versión de Frankestein, que se llamaría; Frankestein and the monster. Ese guión fue enviado a Elyot Hyman, hombre de la Warner que se encargaba de la distribución norteamericana de los primeros títulos Hammer (Quatermass, etc.....), y este a su vez se lo mando a James Carreras, que no vió viable el proyecto ya que el guión era un vehículo para el lucimiento de Boris Karloff. El problema residía en que el aspecto que le dio el maestro Jack Pierce a Karloff, no podía ser utilizado sin permiso de la Universal, y esta nunca accedería. James Carreras concertó una entrevista de su hijo Michael con Subotsky/Rosemberg para que realizasen algunos cambios en el guión, los más importantes fueron cambiarle el título por The curse of Frankestein, y que la historia sería narrada a modo de flash back desde el barón recluido en una celda. Los dos amigos cobraron su dinero pero nunca vieron su nombre en los créditos de la película. Nunca habrían imaginado que ellos fueron los que le dieron el empujón definitivo a la casa del terror gótico, ni mucho menos pensaron que ellos iban a fundar la productora que seria su máxima rival, de hecho Milton Subotsky siempre guardo una sana rivalidad con su competidora. El hecho es que ante el éxito de The curse of Frankestein, los dos norteamericanos decidieron que podrían dedicarse al horror.



Primeros pasos

La primera película de terror de la Amicus fue sin duda City of the dead (John Moxey, 1960). Una coproducción con Vulcan, rodada en blanco y negro con la estrella de la vecina Hammer, Christopher Lee. Una película con una atmósfera cercana al universo de Lovecraft donde ya se podrían ver dos de las señas de identidad de la casa. Por un lado dar cabida a los talentos hammerianos (actores, técnicos, etc......) y dar la oportunidad a gente nueva, sobre todo en la dirección. Pero no debieron quedar muy contentos con el resultado de esta película, ya que después rodaron dos nuevos musicales It`s trad dad (Richard Lester, 1962) y Just for fun (Gordon Flemyng,1963). Pero se dieron cuenta que lo suyo iba a ser el horror y su siguiente película fué, Dr. Terror house of horror (Freddie Francis, 1964). La primera gran película de la Amicus, y aunque en ese momento ellos no lo sabían la primera de sus películas de episodios, en las que más tarde se convertirán en todos unos maestros. Dr. Terror, esta interpretada por Peter Cushing y Christopher Lee, y dirigida por Freddie Francis, con lo que puede parecer que es un mera copia de una producción Hammer, y aunque visualmente pueden llegar a confundirse, aquí ya podemos ver como los productores de la Amicus se decantan mas por un tono desenfadado y pulp, a diferencia de la seriedad de la Hammer, aunque con el paso del tiempo ellos también buscarían ese tono en su cine.


Dr. Terror esta compuesta por los episodios; Werewolf, Creeping Vine, Vodoo, Disembodied hand,y Vampire. Y son conducidos por una trama central; cinco hombres que viajan en tren van a conocer a un siniestro personaje que les echara las cartas, no revelare nada mas de la historia (esto va a ser una constante en el articulo) para que los que no la han visto la disfruten en todo su esplendor.

Ni que decir tiene que tanto Cushing como Lee esta espléndidos, igual que el resto del reparto, como anécdota decir que le titulo se le ocurrió a Max J. Rosemberg, ya que cuando distribuía cine extranjero para los Estados Unidos ya bautizó una compilación de películas cortas alemanas del Dr. Mabuse con este nombre.

Picando de todo un poco


A pesar de asociar el nombre de la Amicus exclusivamente al cine de episodios, no se quedaron hay. También realizaron películas de ciencia-ficción, terror psicológico, de psicópatas, monstermovies..........., es decir tocaron casi todos los subgéneros del fantaterror.


Su siguiente película The Skull (La maldición de la calavera, Freddie Francis, 1965), basada en un relato de Robert Bloch, y repitiendo la tripleta, Lee, Cushing, Francis. Narra las peripecias de un coleccionista que tras encontrar la calavera del Marques de Sade es inducido por esta a asesinar. Me gustaría contaros algo mas de esta película, pero cuando se estreno en España yo tendría unos 2 años, y es una de las que la pequeña labor de arqueología, búsqueda y captura que todos nosotros tenemos que hacer para conseguir este material, no me ha permitido encontrar. Esto pasa con algunos títulos mas, espero que lo entendáis y lo comprendáis, y esperemos que alguna distribuidora se apiade de nosotros y lo edite en España. El siguiente paso de la Amicus fueron las dos películas del Dr.Who, éxito televisivo de los sesenta, que al pasarlo a la gran pantalla tuvo algunos cambios, el mas importante en el aspecto del Dr., que en las películas lo encarnaría Peter Cushing, dándole un aspecto envejecido, como si fuera un Einstein freaky, y que la maquina temporal llamada Tardis que en la tele era una cabina típica británica, en las películas es una cabina de policía. La primera de estas incursiones en la ciencia-ficción fue Dr. Who and the Daleks (El Dr. Who contra los Daleks, Gordon Flemyng, 1965). En ella el Dr. Who, sus nietas, y el novio de una de ellas viajaran por el espacio y el tiempo hasta llegar al planeta Skaro, donde los Thals están siendo avasallados por los Daleks, unos seres condenados a vivir dentro de unas armaduras metálicas para resistir la radiación. Lógicamente el Dr. Who ayudara a derrocar a los malvados Daleks, y regresara a su casa con la satisfacción de la labor bien hecha.


A esta película le seguiría Daleks invasion earth 2150AD (Gordon Flemyng, 1966). En esta secuela el Dr. Who luchara por librar a la tierra de la invasión de los Daleks, y lógicamente lo conseguirá.


Estas incursiones de la Amicus en la ciencia-ficción están marcadas por un tono totalmente pop, con un encanto naif, y una puesta en escena llena de iconos kitch. Los Daleks fueron el juguete mas vendido de ese año, y se puede decir que en Inglaterra hubo una fiebre relacionada con estos personajes que generó todo tipo de merchandising. Incluso llevaron tres de los que se utilizaron en las películas para el estreno de la primera en Cannes. Lo fantástico de estas películas es que si algún día nos invadiesen de verdad, no serian unos seres tan guays como los Daleks, desgraciadamente la realidad nunca será tan bonita como estas películas de la Amicus.


Tras estas dos acertadas películas vienen unos cuantos títulos en los que la productora fue probando subgéneros que los complaciesen y que diesen resultados en taquilla, así realizaron; The psicopath (1965), exploit de Psicosis escrita por el mismo que aquélla (Robert Bloch) y dirigida por el gran Freddie Francis; The deadly bees (1966), primera película en tratar el tema de las abejas asesinas, guionizada y dirigida por el tandem anterior, Robert Bloch y Freddie Francis. Tras estos pequeños fracasos los dos productores pensaron que lo mejor seria volver a lo ultimo que les reparó éxito, así que realizaron dos nuevas películas de ciencia-ficción; The terrornauts (John Brunner, 1967) y They came from beyond the space (Freddie Francis, 1967) guionizada por el mismo Milton Subotsky , cosa que le encantaba hacer con frecuencia, al igual que montar las películas.

A raíz de estos dos fracasos, Subotsky y Rosemberg decidieron dejar por un tiempo el cine fantaerrorifico y buscar brisa nueva en otros lares, así produjeron; Danger route, dirigida por Seth Holt en 1968, director que también trabajó para la Hammer, y es una Exploit de las películas de James Bond. Después realizaron dos películas “normales” por decirlo alguna de manera; The birthday party 1968, que fue dirigida por William Friedkin, posteriormente mundialmente famoso por dirigir El Exorcista, y A touch of love (Waris Hussein 1968), que aunque tuvo mas éxito, tampoco fue el espaldarazo que la compañía esperaba. Consecuencia, vuelta a la ciencia-ficción, pero desde un punto de vista más científico, nada que ver con lo hecho anteriormente. La primera en llegar fue; The mind Of Mr. Soames (Alan Cooke, 1970), en la que Terence Stamp interpreta a un hombre que tras 30 años en coma vuelve a la vida y es sometido a un tratamiento educacional que es retransmitido por televisión. La otra incursión en la Sf, seria una propuesta muy interesante; Scream and Scream again (La carrera de la muerte, Gordon Hessler, 1970).


La primera noticia que tuve de esta película, y por lo que la busque desesperadamente, es por que se decía que era la única película en la que aparecía la “tríada” del terror; Cushing, Lee y Price. Cuando tuve la oportunidad de verla, flipé, no solo por el hecho de que fuera una película Amicus (productora que por aquella época asociaba al terror gótico), sino por que es una de las películas más lisérgicas que he visto nunca. . Intentare explicarme, para empezar es una mezcla de ciencia-ficción, con una trama política imposible de seguir que termina como la típica “mad doctor movie” que hace desaparecer los cuerpos de sus experimentos en una piscina de ácido, todo esto aderezado con un psicópata con tintes vampiricos. La verdad es que nunca algo pretendidamente tan serio resultó más oligofrénico. Recuerdo que la película empieza con un hombre en una cama de un hospital que siempre se levanta gritando, cosa normal, porque el pobre cada vez que se despierta se da cuenta que le han amputado un miembro, yo no logré asociar esta secuencia con la trama, pero la verdad es que molaba. Ah y lo de que es la única película que junta a los maestros, bueno, no es del toso cierto, a ver, en la película salen los tres, pero no comparten plano ni una sola vez. Poco tiempo después vi una película llamada The house of long shadows (La casa de las sombras alargadas (Peter Walker, 1982) en la que si salía la fantástica “tríada” (ayudados por el fantástico John Carradine), en la que además compartían planos.


A ver, Scream and Scream again, no es una buena película, pero todo lo que la perjudica cinematográficamente, la engrandece desde el punto de vista mas psicotronico, a mí me encanta, y no solo desde ese punto de vista, no sé, es por que es una película rara, un poco absurda......Es algo que no se puede explicar, tendréis que comprobarlo por vosotros mismos.


En todo este tiempo en que la Amicus tocaba de todo un poco, no pudo faltar la película de horror, esta fué The torture garden (El jardín de las torturas, Freddie Francis, 1967). Esta producción compuesta por episodios como Dr. Terror, parece que les hizo recapacitar sobre lo que debían hacer, y tras la mala experiencia de Scream and Scream again, decidieron producir lo que fue la época dorada de la Amicus. Sus clásicas películas de episodios.


Tales from the Amicus

Siempre que se habla de e esta productora británica, los aficionados la asociamos con las películas de episodios, aunque ya hemos visto que no fue solo así, hay que reconocer que es donde estuvieron mas inspirados. Se supieron rodear de unos grandes directores y actores, así como de guionistas de primera fila expertos en terror. Y le supieron dar a sus películas ese acabado técnico tan magistral, que junto con la Hammer dieron al terror británico ese aspecto inconfundible. Como dije antes, fué The torture garden, la película que finalmente les impulsó a sacar su serie de películas. Ya que como hemos visto fué de las pocas que les dió beneficios en una época de busca de personalidad. Pero es que además, The torture garden, es una grandísima película, fué dirigida con mano firme por Freddie Francis, y se favorece de un estupendo reparto, Jack Palance, Burguess Meredith y el genial Peter Cushing. Esta magistralmente escrita por Robert Bloch, basándose en sus propios relatos cortos, resaltando por encima de todos el que esta basado en el relato El hombre que coleccionaba a E. A. Poe. La trama que conduce las historias es simple, unos visitantes de una feria entran en una barraca llamada El jardín de las torturas del Dr. Diablo, y este les echa las cartas, al final descubrirán que no todo es lo que parece. Esta fue la primera película que Jack Palance interpretó dentro del género, se supone que le gustó la experiencia, porque poco tiempo después haría su espectacular interpretación de Drácula, la cual inspiró la imagen que tendría el personaje en su paso al mundo del comic de la mano de Marvel.

La siguiente película, The house that dripped blood (Peter Duffel, 1971)fué pensada como una continuación de The torture garden, también fué escrita por Robert Bloch basándose en sus relatos cortos, pero no pudo repetir el tandem que tan buenos resultados había dado para la compañía junto a Freddie Francis, ya que este último tuvo problemas con Subotsky, al parecer se quería meter demasiado en el trabajo del director, y eso no gustaba al amigo Francis. Esta en su lugar fue dirigida por el debutante Peter Duffel, y es que como dijimos antes la Amicus se especializó en trabajar con directores que viniesen de la vecina Hammer, y dando oportunidades a jóvenes talentos. En esta película el hilo conductor, son las historias que sobre una casa, cuenta el inspector que va a investigar el último crimen cometido en ella, y consta de las siguientes historias; Method for murder, Waxworks, Sweets to the sweet, y The Cloak. Y cuenta con la siempre estupenda presencia de Christopher Lee, Peter Cushing e Ingrid Pitt. Aunque yo no la he visto, se estrenó en España bajo el título de La mansión de los crímenes, y por lo que oído dicen que es de las mejores.

Tales from the crypt (Condenados de ultratumba), una de las dos películas que hicieron basándose en los viejos cómics de la EC, fueron debidas a la devoción que Milton Subotsky sentía por estas publicaciones, y escribió él los guiones, que fueron directamente supervisados por el mismísimo William Gaines.

En Tales from the crypt, unos visitantes de unas catacumbas se pierden y van a para a una extraña cámara, en la cual conocerán al guardián de la cripta, que les hará revelar sus secretos más ocultos. Los episodios que componen esta película son; All through the house, Reflections of death, Poetic justice, Wish you were here y Blind alley. Son especialmente brillantes; el primero, interpretado por Joan Collins en la que pasa de ser verdugo a victima en una historia digna de los maestros del Giallo, y sobre todo, Poetic justice, en la que un brillantísimo Peter Cushing en uno de sus mejores papeles de toda la historia, da vida a ese concepto que tanto gustaba en los relatos de la EC, la justicia poética. Cushing interpreta a un viejecito viudo que vive con el recuerdo de sus esposa y rodeado de animales que recoge de la calle, al cual le hacen la vida imposible unos vecinos ricos que se quieren hacer con sus terrenos. Conseguirán que se suicide, pero él volverá de la tumba para ajusticiar a los verdaderos culpables de su desgracia. Cushing, que había perdido a su esposa un tiempo antes, utilizó la foto de su verdadera mujer durante el rodaje, supongo que por pura melancolía, aunque eso le proporcionó conseguir una interpretación impresionante. Y es que nunca un concepto tan abstracto como la justicia poética nos fue explicado de manera más bella.

Asylum (Refugio macabro, 1972), la siguiente sketch movie, fué dirigida por otro director venido de la acera de en frente, el gran Roy Ward Baker, que hizo su primer trabajo para la Amicus, y fué escrita por Robert Bloch, en el que sería su último trabajo para la casa, quizás cansado de la intromisión de Milton Subotsky. En Asylum, vemos como un psiquiatra al que en su primera visita a su nuevo frenopático, le relatarán las historias de algunos pacientes. Las historias son; Frozen fear, The weird Taylor, Lucy come to stay, y Mannequins of horror. El único actor importante del film es Peter Cushing, que no paró de trabajar tras el fallecimiento de su mujer, seguramente para no caer victima de la melancolía, y como dijo el muy bien al principio de su carrera “necesito estar trabajando, y no solo por las razones obvias”. Lógicamente las razones obvias son el dinero, y en esos días esa frase tenia mas validez que nunca.

The vault of horrors (1973), la segunda y ultima incursión de la Amicus en el universo EC, no es tan buena como la primera, pero aun así es una gran película. Tiene el acabado técnico típico de las películas de la compañía, y vuelve a estar basada en historias que fueron publicadas en su día por Entertaiment Comic. Está bien dirigida por Roy Ward Baker, pero le perjudica el hecho de no tener a ninguna da las estrellas de la época. En esta ocasión, cinco personas cogen un ascensor que los trasladara a un lugar al que no querían ir, allí y ante la imposibilidad de salir revelaran sus mas oscuros secretos. Las historias que componen la película son; Midnight mess, The neat job, This trick`ll kill you, Bargain is death, y Drawn and quartered. Es especialmente chulo el segundo, en el que una mujer maltratada psicológicamente por su marido, un fanático del orden, pondrá a su cónyuge los puntos sobre las ies. Tanto esta película como la anterior no son solo adaptaciones literarias de los cómics, su realización también le da a las películas ese encantador aspecto a tebeo, exagerando los encuadres, saturando el color, etc....... En los años 80, el director George A. Romero y el escritor Stephen King, rindieron su homenaje al universo EC y a las películas de episodios de las Amicus, con Creepshow, agradable película que tuvo continuación con Creepshow 2, esta ya sin el tandem director/escritor de la primera parte.

En From beyond the grave (Kevin Connor, 1973), cuatro personas entran a una tienda de antigüedades y su dueño les venderá un objeto que marcara sus vidas. Los episodios son; The gatecrasher, An act of kindness, The elemental, y The door. Apoyada en un gran reparto con; Donald Pleasence, Peter Cushing, y David Warner. Es una muy buena película, con todas las constantes de sus antecesoras, pero la gente ya no respondía tan bien a este tipo de películas, y la Amicus, que mientras realizaba estas sketchmovies” también probo suerte con otras (como veremos mas adelante), decidió que quizás era el momento de buscar otro tipo de films. También en ese año se hizo Tales that witness mandes (Las orgias de la locura, 1973), que muchas veces es confundida con una producción Amicus, bien por que es una película de episodios o bien porque fue dirigida por Freddie Francis. Pero Milton y Subotsky no tuvieron nada que ver con ella. Dejaremos para otro número un articulo sobre todas esas películas que parecen pero no son.

De todas maneras y quizás empujado por la nostalgia de tiempos mejores, el viejo Subotsky ya sin la ayuda de su compañero Rosemberg hizo The monster club (El club de los monstruos, 1987), que aunque todo el mundo cree que es una producción Amicus, no lo es. Esta psicotronica película es alucinante, la recomiendo ya no solo por su tono enloquecidamente pop, sino por que el tercer episodio de la película esta bastante bien, pero por encima de todo, porque fue la única vez que el gran Vincent Price hizo de vampiro. Y eso es algo que debe verse. Hasta aquí el repaso a las películas de episodios de la Amicus, como dije antes hicieron mas tipo de películas, pero sin duda serán recordados por estas.

Interludio

Durante ese periodo de esplendor que protagonizó la Amicus y sus películas de episodios, siguieron realizando otro tipo de films, quizás por miedo a encasillarse. Incluso en sus últimos días, cuando estaba cerca su desaparición, se arriesgaron con el cine de aventuras, pero eso lo veremos mas adelante. Ahora nos vamos a centrar en esas películas que hicieron antes, algunas de ellas clásicos de culto, otras bodrios sin interés. Veamos cuales son.

En 1971 produjeron una nueva versión del clásico Dr. Jeckyll Y Mr. Hyde” . La película se llamo, I, monster (El monstruo) y contaron para sus principales con Christopher Lee y Peter Cushing. Y en la dirección, siguiendo su política, con el joven Stephen Weeks. Parece ser que el amiguete no sentía mucha pasión por el cine de género, y parece ser que iba de listillo por el rodaje, como es lógico tanto el equipo técnico como el artístico no permitieron que un chaval que podría ser su hijo les tratara de forma tan déspota, y el rodaje fue un infierno. No se si es debido a eso, pero la película es muy mala, y no de estas malas que molan, no, esta no mola nada, es aburrida, le falta ritmo, y no la salvan ni sus estrellas protagonistas. Quizás hubiese sido mejor si al final la hubiesen rodado en 3-D, como tenían planeado. ¿Quién sabe?.

Tras este tropiezo probaron suerte de nuevo con un psicothriller What became of Jack and Jill? (Bill Bain, 1971), la que tampoco tuvo el éxito deseado. Lamentablemente no puedo reseñar nada de ella, no la he visto, y los libros que he consultado hablan poco sobre el tema, con lo cual nos podemos imaginar como es.

Tras estos dos importantes tropiezos llegaron dos grandes películas de la casa; And now the screaming start y Madhouse. La primera dirigida en 1973 de nuevo por Roy Ward Baker, es una buena película de época, en la que Peter Cushing intentara desvelar el misterio de un viejo caserón. Junto a el, compartía protagonismo Stephanie Beacham, actriz que trabajó también para la Hammer, y que después al igual que Joan Collins se buscaría la vida en los grandes culebrones norteamericanos, como Dinastía.

Madhouse, es una de las mejores películas de la Amicus, y quizás la mejor de las que no pertenece al subgénero de las Sketchmovies”. Fué dirigida en 1974 por Jim Clark. Y es uno de los duelos interpretativos mas memorables que yo he podido ver en una película en mucho tiempo. El duelo de titanes lo realizan Vincent Price y Peter Cushing, y son secundados perfectamente por Robert Quarry, mas conocido por las películas de la American International Pictures sobre el Conde Yorga, no en vano la AIP es coproductora de este film. Como decía; duelo interpretativo por todo lo alto, ambiente enfermizo y malsano, dirección firme, acabado técnico inmejorable. Estamos ante una de las mejores películas de la historia, clásico a recuperar y a defender a uñas y dientes. Como ha sido tónica en este articulo no revelare nada del argumento, algunos me odiareis por ello, pero la mayoría me lo agradeceréis al verla........., o quizás no. Bueno el tiempo lo dirá.

Cuándo ya habían tomado la determinación de no realizar mas películas de episodios, y antes de realizar su ultimo grupo de películas (las de aventuras), la Amicus decidió tocar uno de los pocos subgéneros que no habían probado; la licantropía. La película de hombre lobo de la Amicus es; The beast must die! (La bestia debe morir, Paul Annett, 1973). Vuelta de tuerca sobre el mito. En ella que se prepara una reunión en una casa de campo para dar caza a uno de los invitados, que saben que es un hombre lobo. Protagonizada por Peter Cushing, y secundada por Charles Gray, el mítico Mocata de The devil rides out y el criminólogo de The Rocky horror picture show (yu huuuuuú, let`s do the time warp again!!!) y su secuela Shock treatment.


Tras estas películas y viendo ya su fin cerca decidieron realizar películas de aventuras, y todo ese tono pop y cercano al universo del comic que tuvo siempre la Amicus irrumpió con fuerza en estos films, además encumbraron a uno de los actores mas míticos de la historia del cine; Doug McClure.


Hola, soy Doug McClure, me recordaran por......................

Esta frase que se ha hecho famosa gracias a Los Simpsons, aunque su personaje de dibujos se llama Troy, es un claro homenaje a este actor de serie-b que será siempre recordado por protagonizar Humanoides del abismo, y por las películas de acción de la Amicus. Milton Subotsky estaba muy ilusionado con llevar a la pantalla algunos relatos de Edgard Rice Burrougs, así que tras hacerse con los derechos, realizaron The land that time forgot (La tierra olvidada por el tiempo, Kevin Connor, 1975). Protagonizada por el mítico Doug, esta película narra las aventuras de unos presos ingleses en un barco nazi que tras sufrir un accidente llegan a una tierra olvidada por el tiempo (nunca mejor dicho), con todos los peligros que ello conlleva. Esta película tuvo continuación con The people that time forgot (Viaje al mundo perdido, Kevin Connor, 1977), en la que un grupo de expedicionarios van en busca de los supervivientes del siniestro al mundo al que estos llegaron. Estas películas coproducidas con la AIP, no tienen la calidad de FX que tuvieron las películas de misma temática que realizó la Hammer, lógico, ya que con la Hammer trabajó el mago de los efectos especiales Ray Harryhausen. Pero a pesar de no brillar en ese aspecto, supieron darle ese tono de bolsilibro tan agradable que hace de estas películas un dulce gustoso de paladear. De todas maneras la mejor película de temática aventurera, la hicieron entre medias de las dos, At the earth`s core (En el corazón de la tierra, Kevin Connor, 1976). Aquí Peter Cushing, que interpreta a un científico loco, viajara con su maquina perforadora y su ayudante, Doug McClure, hasta el centro de la tierra, con la suerte de que allí conocerán a la increíble Caroline Munro. Igual de pop que las otras dos comentadas, esta además cuenta una historia que no por estar mas trillada es menos interesante, y su gran reparto da consistencia al resultado final. Todavía harían una mas, la que oficialmente sería la ultima producción de la Amicus. Warlords of Atlantis (Los conquistadores de la Atlántida, Kevin Connor, 1978) en la que Doug McClure llegará la Atlántida para comprobar que están a punto de invadir la tierra. Ya desde el inicio de esta saga aventurera la producción corría a cargo de Milton Subotsky y John Dark. Rosenberg se había ido a Estados Unidos y estaba enfrascado en proyectos como el remake de Cat people con Natasia Kinski. De hecho tampoco Subotsky participó mucho en estos proyectos, que fueron llevados por el dúo Dark/Connor, pero aún así eran películas que seguían llevando el sello de la productora. Y aunque siguieron haciendo cosas por separado, la sociedad había terminado, no así el espíritu y las señas de identidad que habían creado, estas continuarían un poco mas, como veremos. Pero ya nunca mas se haría una película Amicus.

To be continued........

Así que así estaban las cosas, Rosemberg de vuelta a los U.S.A, ejerciendo de distribuidor y productor, y Subotsky intentando sacar proyectos que todavía tuviesen ese regustillo a la Amicus. Mientras, Dark y Connor seguían con sus aventuras fantásticas, la última An arabian adventure (Alfombras mágicas, Kevin Connor, 1978). Milton se alió con una productora canadiense y coproducieron una película de episodios; The uncanny (Denis Heroux, 1977), película en la que pudo meter mano bien a gusto, porque como dijimos antes en las ultimas producciones Amicus casi no participaba. Para este film se supo arropar de actores que le habían dado buen resultado anteriormente, como Peter Cushing y Donald Pleasence, y otros de garantías como Ray Milland. El proyecto no cuajó y para su siguiente película, Dominique (Michael Anderson, 1978) se decantó por una historia con venganza de ultratumba.

Sin desfallecer nunca, siguió probando y produjo su ultima película, la antes mencionada The monster club. Tras esto la suerte le fue esquiva, luchó lo indecible para sacar adelante un proyecto de espada y brujería al estilo Conan, llamado Thongor. Y con la ilusión de realizar esa película murió en 1990. Su compañero sigue trabajando, y es un reputado productor televisivo. Pero por lo que será recordado, y admirado, es por su aventura británica en compañía de su loco amigo. Una aventura que les ha brindado la oportunidad a ellos y a su compañía de formar parte del “Hall of fame” del fantaterror, y lo que es mas importante, nos brindaron la oportunidad de disfrutar con un cine exquisito, que junto con el cine de la Hammer será recordado por siempre. Nunca dejaremos de hablar de la Amicus, ni de escribir sobre ella, ni de ver sus películas. Supongo que eso es lo que buscan todos, dejar una huella imborrable en los espectadores, pero no todos lo consiguen. Sin duda la Amicus y sus creadores lo consiguieron. Y podrá ser disfrutado para siempre.


































1 comentario:

cerebrin dijo...

¡Qué recuerdos! Quién me iba a decir a mi cuando leí este artículo que en su época me fue de lo más provechoso, que con el tiempo iba a llegar a conocer a su autor... ;)